El Virus Maldito

Por Mauricio Álvarez

Presidente de Casa Swinger

¿Qué hacemos? ¿Cerramos? ¿Ya se compró todo? ¿Cómo que no hubo papel higiénico?.. Éstas y otras muchas preguntas nos hicimos en Casa Swinger ante la aparición del COVID-19, nombre técnico del virus maldito… especialmente para nuestro estilo de vida. ¿Hay una actividad más dañada que el Swinger? Nos dicen que evitemos el contacto. ¡Cómo evitamos el contacto si somos Swinger!

La tal Susana Distancia con su primo Abraham Sealaverga más que héroes son Catalina Creel y DarthVader para nuestro ambiente. ¿Cómo que un metro y medio de distancia? Si bien el Coronavirus tiene un índice bajísimo de mortalidad, es el gran asesino de las prácticas que nos encantan y que dan sentido a nuestra vida erótica, sensual y sexual. Fue muy descorazonador ver en el Gran Salón de Casa Swinger personas con miedo hasta a respirar, cuartos oscuros vacíos o con sólo una pareja disfrutándose, rodeada de espectadores que cuidaban “su sana distancia” entre ellos y entre aquélla. Deprimente…

Y que no se malinterprete… desde luego que, antes que Swingers, somos personas responsables, preocupados y ocupados por no contagiarnos, la salud ante todo. Que no se olvide que somos la comunidad más sana de entre todas las prácticas sexuales. Es más fácil ver a Susana Distancia haciéndole un blowjob a su primo Abraham que a un Swinger sin condón. Estudios de las principales autoridades estadísticas ubican al mundo Swinger como el menos afectado por enfermedades de transmisión sexual. Y es que somos muy responsables; sabemos que nuestra “promiscuidad” puede desencadenar un mal fatal para nuestra salud y, por eso, nos cuidamos al máximo. Quizá por eso los lugares Swinger vieron sus salas vacías en los últimos días…

Sería ocioso e inútil atiborrar de datos y estadísticas en esta nota, ejemplificando el avance y crecimiento del virus maldito, a sabiendas que cualquiera puede consultarlas en redes sociales o en los websites. Por ello, me limitaré a compartir mi visión personal, enriquecida por personalidades de todos los ámbitos con quienes me he asesorado para tratar de llevarte a ti una visión más o menos ecuánime de lo que nos azota hoy día…

Un gran amigo, empapado de política y conocimientos médicos, me resumió las cosas con una frase muy coloquial, pero indudablemente clara: “Esto es mucha mamada”… Y tiene razón. Por todos lados, como modernos Sir Lancelot, surgen conciencias que conminan a la comunidad a recluirse… casi casi a meterse en una burbuja de papel higiénico e hibernar ahí hasta que el cataclismo mundial haya dado sus últimos estertores, como si se tratara del malévolo ébola que aquella película de Dustin Hoffman retrataba como “muerte al contacto”.

Sí, es una enfermedad que te puede llevar a la muerte, pero sólo si padeces de un sistema inmunológico débil, aunado a que te ataque una cepa bastante agresiva y que, por si fuera poco, te des la descuidada de tu vida. ¡Sólo así provoca la muerte! No estoy diciendo que debamos de ignorarlo, pero exagerarlo o no tomarlo en su justa medida es casi tan peligroso como conjuntar esas tres variantes. En la aplastante mayoría de los casos, con guardar reposo un par de semanas estamos libres… ¡Ni siquiera es necesario tomar ninguna medicina! Nuestro sistema inmunológico se encarga.

¿Cuál debe ser entonces el grito de guerra de los Swinger? ¿¡Chingue su madre: A coger y a chupar que el mundo se va a acabar!? ¡Desde luego que no! Seguir las instrucciones de las autoridades de salud es la mejor medida: no salir de casa en la medida de lo posible, guardar distancias y vigilar con mayor cuidado a aquellos con un sistema inmunológico débil: recién nacidos, mujeres embarazadas, diabéticos, adultos mayores y enfermos de males que debiliten dicho sistema. No por nada, al día que escribo este artículo, son cuatro las personas que han fallecido en México y todos por tener un sistema inmunológico débil.

La conciencia de salud, la prevención y la higiene son sin duda armas importantísimas para vencer este virus maldito, pero no son, ni de lejos, las más importantes. ¿Sabes cuál es el arma más letal para acabar con el Coronavirus? ¡La información! Si te preocupas por estar informado… me refiero a bien informado (no vale leer sólo los tweets o el “feis” de tus cuates), si te preocupas por cotejar datos, leer análisis, alimentarte con expresiones de todos los ámbitos, seguramente serás capaz de formar tu propia opinión al respecto que, mientras más nutrida sea, seguramente será más exacta. Si todos lo hacemos, Susy y Abraham desaparecerán junto con esta pesadilla, y volveremos a gozar de cerquita, como siempre, como estamos acostumbrados… y sobre todo: ¡Sin Culpa!

3 thoughts on “El Virus Maldito

  1. Anubis says:

    Una de las pocas opiniones centradas y prudentes que me ha tocado leer. Es muy triste ver como la histeria y el pánico se han apoderado del mundo. Agradezco esta opinión, porque deja ver que todavía hay sensatez en el planeta.

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